25 de septiembre de 2017

Macedonia de invierno

Todos los días en el desayuno me preparo unas tostadas con mermelada casera, un buen tazón de café con leche, y desde hace tiempo siempre intento tomar alguna pieza de fruta.
Me levanto con tantísimo sueño, que aunque cargue bien el café, tardo en responder.
Así que bueno... Es tal la pereza que no me apetece comer fruta que tenga que pelar. 
El colmo de la vagancia diréis, no os voy a quitar la razón jajaja.
Así que cansada ya de mis excusas, hacer una rica macedonia de frutas es la solución ideal.
Esta es la receta de mi abuela, adaptada con algunos de los recursos utilizados en algún restaurante donde he estado trabajando como realzar el sabor con zumos y bebidas alcohólicas.
Ella nos la preparaba siempre cansada de decirnos tras cada comida que había que tomar una pieza de fruta obligatoriamente. Nosotras comiamos una uva, una cereza... ¡Santa paciencia la de las abuelas!

¡Espero que os guste!






INGREDIENTES:

- 2 Manzanas
- 2 Peras
- 1 Kiwi
- 1 Plátano
- 80 g de uvas
- 1 Lata de piña en su jugo
- 1 Cdita de zumo de limón
- 1 Cda de Cointreau
- 1 Vaso de zumo de naranja



PREPARACIÓN:

Limpiamos las frutas, pelando las peras, las manzanas y el kiwi  y le retiramos la cáscara al plátano.

Cortamos en mirepoix las peras y las manzanas, retirándoles los rabos y la zona de las granas interiores.

Vertemos en un tupper grande en el que podamos revolver todas las frutas, junto con el plátano y el kiwi cortado de igual manera.

Agregamos el zumo natural que trae la piña, ya que no se trata de un almíbar si no de sus propios jugos.

Cortamos las uvas a la mitad retirándoles las pepitas en la manera de lo posible. y para hacerlo perfecto, la piel.
Si se deasea, se puede cambiar las uvas por guindas.

Agregamos las uvas y las rodajas de piña cortadas en 8 cachitos.

Echamos el zumo de limón que le dará un toque y además actuará de conservante.

Y agregamos también la cda de cointreau, que le aportará un sabor especial.
Si queremos podemos agregar también limoncello, o chupito de moras, por ejemplo.

Agregamos el zumo de naranja recién exprimida, con pulpa.

Entonces revolvemos todo con ayuda de una cuchara.

Tapamos con la tapa hermética para que no entre ningún olor y refrigeramos hasta su consumición.

 Éste es el resultado final de nuestra macedonia de frutas de invierno.

Una manera perfecta de tomar frutas.
¡Qué aproveche!



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22 de septiembre de 2017

Crema de lentejas

Alguna vez os he comentado mi afán por no comer lentejas cuando era pequeña... Me resistía a meterlas a la boca, no se si era el color o el sabor que simplemente no toleraba, pero cada día que mi madre preparaba lentejas acababa comiendo garbanzos en la casa de mi bisabuela.
Pues vaya cambio, de lentejas a garbanzos, diréis. La verdad yo tampoco me lo explico, jajaja. 
Fui creciendo y mi obsesión con las lentejas paso a las alubias que ahora ya voy tolerando un poco más, y ahora las puedo comer de cualquier modo.
No os voy a engañar, la crema de lentejas está buenísima, pero no supera a la receta de , al menos para mi gusto.
De todas las maneras, está cremita es riquísima. Resulta muy suavecita y con una textura fenomenal, y si os apetece darle un toque, con un poquito de cadena molida o un chorrin de Tabasco... Mmmm.

¡Espero que os guste!


Ésta es mi aportación al reto:

En el reto Color y sabor de temporada Pilar Monge es la encargada de seleccionar una fruta y una verdura de temporada, que es la qué está en su época de recolección y es su mejor época de consumo ya que se aprovechan al 100% sus cualidades organolépticas. Además es cuando más fáciles son de encontrar los productos, y salen más económicos.
Entonces, todos los participantes elegimos entre una de ellas, y hacemos una nueva receta dulce o salada.
Éste mes se nos dió a elegir:
- Fruta: Moras
- Verdura: Lentejas





(2 pax)
INGREDIENTES:

- 1 Diente de ajo
- 200 g de lentejas
- 1/2 Puerro
- 1 Patata
- 500 ml de caldo de pollo
- 50 ml de nata de cocinar
- Pimienta recién molida
- C/s de picatostes
- Pimentón picante al gusto
-  AOVE
- Sal



PREPARACIÓN:

En la olla a presión, disponemos un chorro de AOVE.
Agregamos el diente de ajo cortado en láminas, doramos unos minutos.

Agregamos las lentejas y lo sofreimos un poquito.

Entonces agregamos también el puerro cortado en rodajas gruesas.
No importa que no todas sean iguales ya que después se triturará.

Agregamos entonces el caldo de pollo y las patatas escarchadas.
En cuanto llegue a hervir, tapamos la olla a presión y cocinamos durante 20 minutos.

Pasado el tiempo, así se ven las lentejas.

Entonces, echamos la nata para cocinar y rectificamos de sal si fuese necesario.
Vertemos todo en el vaso batidor y trituramos.

Por último pasamos por un chino, para que nos quede una crema lo más fina posible.

Vertemos la cantidad suficiente en un cuenco, y espolvoreamos con pimienta recién molida.

Hacemos unos picatostes con la parte blanca del pan de molde en una sartén.

Espolvoreamos con pimentón dulce y un poco de cayena molida si deseamos.
Éste es el resultado final de nuestra crema de lentejas.

Servimos inmediatamente.
¡Qué aproveche!



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20 de septiembre de 2017

Mermelada de melocotón

Cada mañana una pieza de fruta, un par de tostaditas con mermelada y un café con leche es lo que me hace despertar y coger fuerzas para encarar un nuevo día.
Recuerdo como me pasé toda mi adolescencia madrugando para ir al instituto sin meter nada en la boca hasta la hora del recreo. A las 12 de la mañana un pincho de tortilla (en el mejor de los casos) o una palmera de chocolate. Lo pienso y no sé cómo lo hacía, ya que ahora me levanto con un hambre voraz, deseando sentarme a la mesa. Y ojo, que no lo digo para bien... El desayuno es la comida más importante del día y en él no deben faltar frutas, cereales y lácteos, una pieza de bollería no es la opción.
Como os decía en la receta de Mermelada de nísperos, de unos meses hasta ahora cuido los desayunos al máximo y una gran parte es proveer mi despensa de distintas mermeladas y confituras hechas con frutas frescas de temporada para que me duren el resto del año.
Aparte de la de fresas, la de melocotón me encanta.
¡Espero que os guste!

Ésta es mi aportación para el primer reto del curso de:

Y... ¡Aquí estamos de nuevo!
En ésta ocasión y como se todos es sabido que el mes de Septiembre, como en Enero, además de traer una serie de propósitos nuevos, trae consigo unos gastos desorbitados, Toñi nos lo ha querido poner fácil y aprovechar para hacer conservas dulces que podamos comer el resto del año.
Si queréis ver conmigo la participación del resto de mis compañeras podéis hacerlo en: Desafío en la cocina. Mermeladas y conservas dulces.





INGREDIENTES:

- 1 kg de melocotones maduros
- 400 g de azúcar
- 15 ml de zumo de limón



PREPARACIÓN:

Lavamos, pelamos y troceamos los melocotones irregularmente, pasándolos al cazo donde vayamos a realizar la cocción.

Agregamos el azúcar, que normalmente para este tipo de conservas dulces, suele ser la mitad de la medida de la fruta que vayamos a usar.
Si como en éste caso la fruta está madura, resultará bastante dulce ya de por sí, así que no es necesario seguir esta "norma" y yo le he echado un poco menos de la mitad.

Agregamos el zumo de limón, que puede ser natural, o el envasado como hago yo.
Éste actúa como conservante, y además le aporta un leve toque de acidez. 

Llevamos al fuego, y removiendo con ayuda de una lengua de cocina, esperamos a que llegue a ebullición.
Entonces, la fruta empezará a soltar sus propios jugos y se cocerá junto con el azúcar ya disuelto y el zumo de limón, que llegarán incluso a cubrirla.
Entonces, bajamos el fuego manteniendo la ebullición, y dejamos cocer durante 30 minutos aproximadamente.

Pasado el tiempo, la fruta estará perfectamente cocinada y los jugos formarán una especie de almíbar espeso.

Pasamos al vaso de la batidora y trituramos a máxima velocidad durante 5 segundos.
De ésta manera la mermelada quedará muy fina pero con algún que otro pequeño tropezón.
Vertemos en tarros de conserva previamente hervidos para lograr su total esterilización (A mi no me ha cabido toda la preparación en los tarros de conserva por lo que he tenido que meter el sobrante en un vaso normal que no cerraré al vacío y es la primera que hay que consumir).

Disponemos los tarros cerrados lo más fuerte posible en una tartera con agua hasta cubrirlos.
Una vez empiecen a hervir, dejamos cocer durante 20 minutos.

Entonces, sacamos con ayuda de un paño, y dejamos que enfríen sobre la encimera, colocados del revés, para saber si el vacío ha quedado de manera correcta.

Entonces conservamos en un lugar fresco y seco, durante preferiblemente no más de un año.
Una vez abramos uno de los tarros, debemos conservarlo en la nevera y consumirlo durante las semanas siguientes.
Éste es el resultado de nuestra mermelada de melocotón.

Con unos trocitos de pan de jengibre, ideal.
¡Qué aproveche!



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18 de septiembre de 2017

Empanada de pisto

¿A quién no le gusta una rica empanada?
A mí me encantan, ya sea de bacalao, de atún, de zamburiñas y rape o de carne como esta de picadillo o la típica leonesa de pimientos, cecina y queso de cabra
Todas me van bien, y todas me parecen una excelente opción para un picnic o simplemente como arreglo de una cena improvisada.
Ésta en especial, nos encantó. La hice para comer tras una ruta en familia y resultó de lo más placentera, y es que no se a vosotros, pero a mi no es más que sacarme de casa, y hasta las cosas más básicas me saben riquísimas, y ya si es después de haber hecho algo de provecho, y el hambre aprieta, mejor que mejor.
¡Espero que os guste!






(20 porciones)
INGREDIENTES:

- 1 Cebolla
- 1 Pimiento verde
- 1/2 Pimiento rojo
- 1 Calabacín
- 1 Lata de aceitunas verdes sin hueso
- 500 g de atún en conserva
- 2 Huevos duros
- 4 Placas de hojaldre
- 1 Huevo
- AOVE
- C/s de sal



PREPARACIÓN:

Primeramente ponemos dos huevos a cocer en un cazo con agua, sal y un chorro de vinagre.
En una sartén con un buen chorro de AOVE, disponemos la cebolla cortada en mirepoix y dejamos cocinar hasta que comience a transparentarse.

Entonces, agregamos los pimientos rojo y verde cortados en mirepoix también.

Cuando éstos hayan comenzado a pochar, agregamos el calabacín en dados.

 Entonces cocinamos todo junto durante 15 minutos, hasta que las verduras estén  hechas.

Entonces, retirándoles la máxima cantidad de aceite posible, vertemos en un bol.

Agregamos las aceitunas cortadas en rodajas.

Y por último el atún.

Con ayuda de una cuchara mezclamos todo muy bien.
Rectificamos de sal si fuese necesario, y si lo deseamos agregamos una cda de tomate frito.

Extendemos dos placas de hojaldre sobre la bandeja con papel sulfurizado, y las unimos con un poco de agua, presionándolas.

Vertemos sobre ellas todo el relleno, y con ayuda de una lengua de cocina lo extendemos, dejando un pequeño espacio vacio con el que haremos los bordes.

Pelamos los huevos duros y los cortamos en láminas, disponiéndolos de ésta manera sobre el relleno.

Entonces, disponemos las dos placas de hojaldre unidas de igual manera que formarán la superficie de la empanada.
Con ayuda de los dedos, pellizcando las masas de abajo y arriba juntas, formamos los bordes.
Después, con ayuda de un tenedor, pinchamos el hojaldre de arriba para evitar que suba demasiado y forme burbujas de aire.

Pincelamos la empanada con el huevo, para que tras el horneado la empanada tenga un color dorado.
Metemos en el horno precalentado a 180ºC durante 25 minutos aproximadamente.

Tras salir del horno, el aspecto de la empanada es éste:

Éste es el resultado final de nuestra empanada.

 También se puede hacer con el huevo picado y mezclado en el relleno, y el hojaldre de la superficie enrejado.

¡Qué aproveche!



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© Andreíta come de todo

Diseñado por: Patricia Becerra -Las Cosas de mi Cocina-